
PandemoniumPor Manuel Angel Gil“Tú no escoges tu destino, tu destino te escoge a ti, y aquellos que te conocían antes de que el destino te escogiera, no pueden conocer la profundidad de los cambios que sufres por dentro. No se imaginan lo que puedes perder si fracasas, pero eres una máquina infalible, y cuando la vida pende de un hilo, el héroe sabe quien le comprende y quien es un simple estorbo” Héroes,1 º temporada, capítulo 7Allí estaba Max, enfundado en su traje de 3000 dólares, y una camisa blanca. Lo único que desentonaba era esa corbata multicolor, como queriendo dar un poco de alegría en la fiesta. Pero allí estaba a fin de cuentas, ¿se había bajado los pantalones el duro de Mad Max Mosley? Sin duda, nada de tope de 45 millones, pongamos… ¿100? Sí, 100, y no sólo eso, sino que los suelos de las estrellas no están incluidos, y por supuesto se retira el tema del doble reglamento.
¿Y que saca Mosley? Por supuesto que la F1 no se convierta en una GP1, y que los construtores suministren coches cliente, algo que por otra parte ya estaban dispuesto a hacer, claro. Pero el problema aquí es que se han encontrado un grupo de constructores infinitamente más fuertes de lo que esperaban. (Casi) Unidos como una piña, a fin de cuentas los pobres diablos de Force india, o Williams, pintan menos que el horno de Carrie en Sexo en Nueva York, (ya sabes, ella dice que lo utiliza de armario…), los constructores se ha hecho un núcleo duro, y han ido a por todas.
Repito. A por todas, y eso también le toca a Bernie, claro. Una vez cabreados, unidos, y con Ferrari detrás de ellos, podían ir a por la banca, y lanzar un órdago de los grandes, de los que de verdad mueven los cimientos. ¿Por qué sino estaba Bernie con una infección de oído tremebundo el fin de semana Turco? Pues porque se había quitado de en medio en un intento desesperado de que no le tocaran sus contratos, sus millones, su negocio, donde él se queda más del 70 % de los beneficios, o así, y los equipos sólo el resto.
En definitiva, creo que la jugada les ha salido rana tanto a Max, como a Bernie, han estirado demasiado de la cuerda, y han una revolución de sus “trabajadores”. Ha llegado un punto que la situación era tan tirana, tan mezquina, que ante tal desesperación la FOTA se ha hecho fuerte. Así que no tienen bastante con las normas de la FIA, porque ahora también quieren el dinero de la FOM.
Pero, si lo piensas bien, lo tienen bien merecido este par de piratas, sólo deseo que finalmente hoy, en esa lista, aparezcan todos los que tienen que aparecer, aunque siga siendo de forma condicional y con veinte equipos, y que este sólo sea el inicio de otro pandemónium.
Pandemonium, sí, ya sabes,según el poeta John Milton, la capital del infierno…